| Los chakras son vórtices energéticos que
nos conectan a las esferas superiores y también nos permiten arraigarnos a la
Madre Tierra en esta experiencia terrena, es decir, absorbemos energía de la
Tierra y del Cielo y también la irradiamos, como si fuéramos un pequeño Sol. Muchas veces, debido a la vorágine de la vida cotidiana,
al estrés, y a la contaminación energética que nos rodea, se debilitan,
invierten su giro, o se detienen. Cuando esto ocurre nos empezamos a sentir más
deprimidos, violentos, miedosos, dudosos, tenemos insomnio, nos falta el
dinero, podemos ser más exigentes, abusivos, controladores, víctimas y todas
las sensaciones negativas que sentimos en el vivir cotidiano.
Alineamos los Chakras por diferentes
medios: a través de mantralizaciones, colocación de cuarzos sobre el cuerpo,
emitimos entonaciones sagradas, hacemos uso del Bowl de Metal, del Bowl de
Cuarzo, de las campanas tibetanas, de los címbalos, el didjaridoo (instrumento
de viento australiano), tambores, palo de lluvia. Creando con esto un entorno
sonoro que rompe frecuencias negativas o discordantes y realizamos pases
magnéticos sobre el aura y la peinamos, despejando energía densa, aligerándola,
energetizándola. |